Las Vigas, Ver., 20 de octubre de 2016.- El área natural protegida San Juan del Monte es un bosque sano, proveedor de importantes servicios ambientales; un gran potencial para el ecoturismo rural y una masa forestal que cubre el 95 por ciento de sus más de 600 hectáreas, señaló el coordinador operativo y técnico del Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, Enrique Trujillo Rosas.

En el marco del Taller de Concertación del Programa de Manejo de San Juan del Monte, dijo que esta ANP fue decretada en 1980 para conservarse y manejarse de una manera sustentable. “El esquema es elaborado por especialistas en flora y fauna, en los temas social, económico y forestal; se creó un trabajo multidisciplinario con expertos, acompañados por gente local”.

Comentó que el documento se socializa en todos los sectores, incluyendo a personas que viven del bosque y en el bosque; “es muy importante que conozcan cómo está formado el programa, que participen con sus observaciones para crear mejoras”. Destacó que los fines de semana llegan a San Juan visitantes para andar en bicicleta o a caminar, y cuenta con instalaciones que se pueden potenciar; “es una reserva muy bien conservada pero que no se debe abandonar”.

Por otra parte, Esteban Ramírez Leyva, industrial forestal de Las Vigas, subrayó que la participación de la sociedad en la elaboración del programa de manejo es muy importante, pues así la población está dando su opinión.

Mencionó que San Juan del Monte es un área protegida donde los crecimientos forestales son excelentes y la intervención está sirviendo para generar riqueza que va a ser reinvertida en el lugar, convirtiéndose en un círculo virtuoso, sin detrimento de la calidad ecológica de la zona.

“La gente ya empezó a entender el tema de la conservación, lo está viviendo, y la mayoría está haciendo bien las cosas”. Desde su punto de vista, hay un exceso de árboles que deberían ser retirados, pues de no hacerlo un incendio podría acabar con todo.

Finalmente, Octavio Cruz Monfil, comisariado del ejido de Las Vigas, aseguró que los pobladores que habitan alrededor de San Juan consideran que se ha trabajado bien la madera, con las limpiezas correctivas, las brechas cortafuego y la intervención en zonas donde existe alto riesgo de incendios.

Apuntó que es fundamental trabajar mediante un aprovechamiento razonable por tratarse de una reserva, e hizo un llamado a los turista a tener cuidado con las fogatas para evitar un incendio. “La gente quiere a su bosque y de una u otra manera interviene para cuidarlo.”