• Participan como ponentes Miguel Montor, Pablo Kobayashi, Jorge Arvizu, Luis Aldrete e Ilkka Törmä, además impartirán diversos talleres a los estudiantes
  • Hay pocos arquitectos dispuestos a construir espacios públicos, ciudades y viviendas dignas, lo cual representa una oportunidad, consideró Montor
Miguel Montor, integrante del taller Cargocollective

Miguel Montor, integrante del taller Cargocollective

David Sandoval Rodríguez

Xalapa, Ver. 18/10/2016.- La Facultad de Arquitectura de la Universidad Veracruzana (UV) inició el 18 de octubre la Segunda Semana del Diseño, evento organizado por alumnos y académicos, con la intención de acercar destacados profesionales a la comunidad estudiantil.

Al inaugurar el evento, celebrado en el auditorio de la Facultad, María Guadalupe Noemí Uehara Guerrero, directora de dicha entidad, reconoció el esfuerzo de los estudiantes y la colaboración del grupo de investigación “Arquitectónica”, coordinado por el catedrático Alfonso Rodríguez Pulido, quien expresó que es un “evento de estudiantes para estudiantes, lo cual nos enorgullece mucho porque nos habla de una capacidad de autogestión que es muy deseable y recomendable”.

Durante la semana se presentarán Pablo Kobayashi, Jorge Arvizu, Luis Aldrete e Ilkka Törmä, quienes impartirán conferencias magistrales y talleres.

A continuación se presentó el primer ponente, Miguel Montor, quien ha desarrollado su labor arquitectónica en diversos despachos y actualmente forma parte del taller Cargocollective, con el que ha realizado escuelas en el bajío y en la Ciudad de México.

Montor comentó lo que conlleva crear y establecer un taller de arquitectura, que representan los primeros trabajos y qué eventos han sido significativos en su camino como arquitecto.

Calificó de esencial el comenzar a trabajar cuando todavía era estudiante en el taller de Jorge Ambrosi, donde fue consciente de que “la arquitectura profesional se aprende haciendo”.

Subrayó además la importancia de desarrollar un lenguaje gráfico porque “el medio gráfico es en el que el arquitecto se tiene que desenvolver y establece un lenguaje con el espacio y la luz”.

El evento es organizado por estudiantes y académicos de la Facultad de Arquitectura

El evento es organizado por estudiantes y académicos de la Facultad de Arquitectura

Sin embargo, comentó que enfrentó una crisis que le hizo cuestionar su capacidad para elaborar proyectos, lo que le llevó a tomarse unas largas vacaciones y conocer la obra del escultor Eduardo Chillida titulada Peine de viento, en la costa rocosa de San Sebastián; a partir de ese encuentro, dijo, su concepción de la arquitectura cambió y se reafirmó como su vocación.

El ponente reconoció que para los egresados de la licenciatura “hay muchísimo trabajo pero siguen buscando donde no deben; hay un mercado gigante para arquitectos donde, obviamente, el grueso de la población no tiene dinero, pero el arquitecto tiene que tomar las herramientas que le dio la escuela para poder servir a la sociedad y debe buscar tener escuelas dignas, viviendas dignas, un urbanismo digno”.

Recordó a los estudiantes que “para tener casas bonitas ya hay muchos arquitectos y poco trabajo, pero para hacer una ciudad digna hay muy pocos arquitectos dispuestos y es donde más trabajo se requiere; entonces, ¿cuál es el escenario del arquitecto? Creo que tenemos una gran oportunidad porque desde hace 30 años vivimos en un país que está en crisis; ahora se está rescatando la academia, hay eventos de este tipo en todo el país y lo vivo en todas las universidades, los jóvenes están interesados en tener una mejor academia, una mejor formación y por ende una mejor ejecución”.

En su taller “no hay un solo proyecto que arranque desde la computadora”, dijo, “son ideas y espacios que se presentan en la cabeza de cualquier persona, son intenciones de espacio, son manchas que dejamos como banderas y que arrastramos durante todo el proceso de diseño”.

El funcionamiento del taller se asemeja a una bitácora, articulado en una serie de palabras convertidas en gráficos que les llevan a desarrollar la idea, acondicionarla y venderla, para posteriormente construirla y que alguien la habite.

Las actividades de la Segunda Semana del Diseño continuarán hasta el viernes 21 de octubre.