Eduardo Coronel Chiu

Del rescate discreto y sin gloria

Le dieron vejigas y aun así hundió al Estado. Avanzado el primer año de gestión del gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares, cuando se puede apreciar con nitidez la escasez de resultados positivos para la población: el desbordamiento de la delincuencia, la recesión económica, falta de empleo y aumento de la pobreza, parálisis de la administración y carencia de obras públicas, entre otros rasgos que caracterizan el estado actual, es paradójico constatar el apoyo extraordinario que recibió del Gobierno Federal; y ni así rinde buenas cuentas.
No sólo fue el evidente refuerzo para la seguridad pública, servicio en su mayoría cubierto por las instituciones federales –la Marina, el Ejército, la Gendarmería Nacional y la Policía Federal– que no pudo complementar el Gobierno del Estado ya que no se desarrollaron los cuerpos locales, pese a las promesas, sino también ha habido un rescate financiero, discreto pero contundente.
Rescate financiero no confesado
Aunque no se ha reconocido como tal, los datos oficiales revelan que el gobierno de Yunes recibió del Gobierno Federal los beneficios de un rescate financiero extraordinario.
En diciembre del año pasado, al asumir el cargo, Yunes exigía a la Federación un rescate financiero, fondos especiales de regalo para cubrir el déficit de operación y aligerar la carga de los pasivos heredados, incluso hasta amagó con revelar información “que cimbraría a México” y que retiraría al estado del pacto del federalismo fiscal –idea descabellada e ilegal. Además de la rabieta de que no iba a contratar ningún crédito, lo que pronto rectificó, para acceder a créditos por 4 mil 300 millones de pesos para cerrar el año.
Con todo y que entonces el Gobierno Federal no cedió a las presiones de Yunes y le ofreció “acompañarlo en la reestructura”, a lo largo del año le fue suministrando “extras” en las transferencias mensuales por participaciones y aportaciones, que a la vuelta del tiempo suman cantidades adicionales sin precedentes.
Recibió del Gobierno Federal 11 mil millones de pesos extras
No es poca cosa que le hayan dado 11 mil millones de pesos más este año que el anterior, la cifra equivale a un rescate financiero; de granito en granito, le llenaron el buche.
El monto de esta cantidad extraordinaria concedida se puede apreciar tanto en el informe trimestral del gasto público de la Secretaría de Finanzas (enero-septiembre), como en la página de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en las estadísticas de participaciones y aportaciones pagadas a entidades federativas (enero-septiembre). Efectivamente, el Gobierno Federal entregó por esos conceptos al gobierno de Yunes más de 80 mil millones de pesos, 11 mil millones de pesos más que el año anterior al mismo periodo.
No hay claridad en las razones para otorgar esos montos, no se otorgaron de una sola exhibición ni en un solo fondo, sino que se fueron diseminando en los diversos conceptos –fondo general, convenio de descentralización, aportaciones por ISR de empleados, y muchos cachitos millonarios en componentes de fondos y aportaciones–, pero al final la suma es enorme: 11 mil millones de pesos extras. No reconoció el Gobierno Federal el rescate a Yunes –él tampoco–, ¿había cláusula de confidencialidad?, quizá para que otros estados no lo pidieran y para no confesar los acuerdos políticos con los actores del PAN-PRD, cuando todavía no se daba la ruptura y el frentazo.
El acompañamiento
Todavía este mes se vio la presencia federal en la reestructura de la deuda pública del estado; la banca de desarrollo del Gobierno Federal, el Banco Nacional de Obras y Servicios (Banobras) fue el mejor postor de todos los participantes; para refinanciar la deuda ofreció créditos con la tasa más baja y sin comisiones (legales), las otras se cobran aparte. Le adjudicaron 17 mil millones de los 38 mil millones que se subastaron.
No lucieron, ¿dónde y en qué se aplicaron?
Pese al rescate financiero de hecho que instrumentó el Gobierno Federal en favor del gobierno de Yunes, a estas fechas no se ven los resultados. Si con 11 mil millones de pesos extras no se hizo obra pública significativa, no se pagaron pasivos –sólo se maquillaron y desconocieron–, ni hubo mejoría en los servicios de seguridad, salud o educación, ¿qué hizo Yunes con ese excedente? Es un misterio, habrá que escudriñarlo en el análisis y glosa del Informe de Gobierno, porque la mayoría de las acciones de las que se quiere colgar corresponden al Gobierno Federal.
Cambio de condiciones
Hay una nueva coyuntura política en el país y el estado, abierta la competencia electoral, la lucha por el poder rehace las alianzas y los adversarios, cambia las posiciones e intereses de los actores; el trato que recibió Yunes del Gobierno Federal, del grupo priista central, corresponde a otra situación. Su aliado y vínculo con el grupo del presidente, el secretario de Gobernación Miguel Osorio Chong, parece haber quedado fuera de la sucesión, y sus otros aliados en las dirigencias del Frente –PAN-PRD-MC–, sobre todo el panista Ricardo Anaya, está confrontado con el PRI; este partido a diferencia de otro momento en que formó bloque en el Pacto para frenar a López Obrador de Morena, se muestra hoy con nueva ambición para retener la Presidencia de la República, lo que implica apostar fuerte para recuperar el Gobierno del Estado de Veracruz.
Los intereses políticos de Yunes Linares dejarían de coincidir con los del grupo central del PRI; el rescate sin gloria habría pasado; ahora vendrían tiempos de competencia y rivalidad. Ya se verá.

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