Se estima que 10 por ciento de la población padece depresión, trastorno mental más frecuente de los padecimientos psiquiátricos, afirmó el médico adscrito a los Servicios de Atención Psiquiátrica de la Secretaría de Salud, Guillermo Peñaloza Solano.

El trastorno depresivo se puede presentar desde la infancia y la adolescencia y las causas fundamentales son la predisposición genética, los cambios ambientales, el estrés y la obesidad.

Señaló que esta alteración se caracteriza por irritabilidad, pérdida de interés en actividades que alguna vez fueron divertidas, cambios en el apetito, falta de concentración, bajo rendimiento en la escuela, reducción de peso, fatiga, inestabilidad emocional y aislamiento.

En entrevista, destacó que este padecimiento puede llegar a ser grave, especialmente cuando es de larga duración y pasa de intensidad moderada a severa, lo que genera sufrimiento y altera las actividades laborales, escolares y familiares. 

El especialista enfatizó que es posible prevenirla y detectarla oportunamente con programas psicosociales en las escuelas, apoyo social en comunidades, acceso a la educación y calidad en la vivienda.

Indicó que es importante difundir información sobre los trastornos mentales, a fin de concientizar a la población de los síntomas, para evitar que quien los padece, sean estigmatizados por el desconocimiento de la enfermedad.

Explicó que la rehabilitación depende del trastorno de cada persona, con base en tratamientos farmacológicos y psicoterapéuticos, así como terapia ocupacional acorde con las capacidades del enfermo.

Asimismo, señaló que los Servicios de Atención Psiquiátrica tienen seis unidades, en las cuales se puede solicitar orientación psiquiátrica y convenios con unidades de salud que brindan atención oportuna.

Luego de señalar que se prevé que para el 2020 el trastorno depresivo será la primera causa de atención médica, recomendó que ante cualquier signo se debe acudir con un profesional de la salud para tratar de resolver el problema.

“No se trata de echarle ganas sino de entender que hay factores neuroquímicos que alteran el estado de ánimo, que si no se diagnostican a tiempo, pueden complicarse”, añadió.