75Bitácora
Por Miguel Ángel Cristiani G.
25 de octubre de 2016

Ahora que han empezado a ser cateadas algunas de las propiedades del ex gobernador Javier Duarte de Ochoa luego de que sus prestanombres han empezado a declarar en la Procuraduría General de la República, sería también oportuno que todas ellas fueran incautadas para posteriormente ser rematadas -como ocurre con otros delincuentes acusados de lavado de dinero- para en esa forma poder recuperar, aunque sea una parte mínima de todo lo robado de las arcas estatales.

Tres son las cosas que los veracruzanos esperan como consecuencia del caso Javier Duarte de Ochoa, primero que la Procuraduría General de la República, lo localice y aprenda para que sea presentado ante un juez, la segunda, que los miles de millones de pesos que fueron “desaparecidos” sean recuperados para ello tendrán que ser “jalados” también los funcionarios que participaron en el saqueo de la llamada “licuadora” de finanzas del estado, la tercera cuestión es que como ya se ha estado repitiendo hasta el cansancio, que todos los que hayan participado en el màs grande saqueo en la historia de Veracruz, reciban un castigo ejemplar, no solo que devuelvan lo que se llevaron, sino que paguen con cárcel su delincuencia organizada.

Como ya se ha hecho público en las indagatorias de la Procuraduría General de la República, las propiedades adquiridas -naturalmente que no están a nombre de Javier Duarte- sino que están escrituradas a sus prestanombres, que también ya han dado a conocer algunas de esas propiedades, en el país y el extranjero.

La investigación se debe de ampliar a los funcionarios de primer nivel, no solo de la Secretaría de Finanzas, sino de prácticamente todas las dependencias que manejaron y desviaron miles de millones de pesos.

Pero lo primero es que se capture al cabecilla de la banda de delincuentes, aunque hasta el día de ayer, todavía no aparece la llamada ficha roja, en la página de la Policía Internacional, la famosa INTERPOL, en la que se difunden los datos de los delincuentes más buscados a nivel mundial.

Aunque en algunos medios de comunicación se ha manejado que Javier Duarte de Ochoa, al igual que el también ex gobernador de Sonora Guillermo Padrès Elias son buscados a nivel internacional, en la página de internet todavía no aparecen sus fichas rojas.

Al publicarse en la página web oficial de la Policía Internacional INTERPOL automáticamente significaría que es buscado en más de 190 países.

Hasta el momento, sus fotografías, descripción y motivo por el que se les persigue a los políticos no se encuentran abiertos al público en general, que en algún momento podría apoyar en su localización.

En fuentes judiciales se filtró la información de que la Procuraduría General de la (PGR) habría solicitado una ficha de búsqueda internacional sobre Javier Duarte de Ochoa, con base en las denuncias de la dependencia encabezada por Arely Gómez, por delincuencia organizada y lavado de dinero.

 

La Procuraduría ordenó una investigación que incluyó una red de vínculos familiares del gobernador con licencia, Javier Duarte, así como una minuciosa obtención de pruebas sobre sus propiedades y participación accionaria en diversas empresas.

 Los motivos para que las fichas de los exmandatarios mexicanos no aparezcan pueden ser dos: o la PGR no ha solicitado las fichas rojas como se ha señalado, o pidió a la Interpol no publicarlas en su página oficial.  

“Los países miembros pueden optar por que se publique en el sitio web de Interpol una versión resumida de la notificación roja. Si esta no se publica, puede ser porque no se ha solicitado o publicado, o porque el país solicitante ha pedido que el uso de tal notificación se reserve exclusivamente a los organismos encargados de la aplicación de la ley”, señala la organización policial en su página de internet.

 En ambos casos las autoridades mexicanas tendrían que explicar el motivo de su decisión, cuando han asegurado que se realizan todos los esfuerzos necesarios para dar con el paradero de los políticos mexicanos.

Todo parece indicar, que las autoridades federales únicamente buscarían encarcelar a Javier Duarte de Ochoa -quien este martes debería presentarse en el CEN del PRI para defender su honra y acusaciones, que lo tienen al borde de la expulsión de ese partido, aunque también es cierto que seguramente no acudirá porque muy poco le preocupa esa tarjeta roja- lo que permitirá al gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares, continuar con la cacería de corruptos a nivel local, como lo prometió y fue su bandera principal durante su campaña electoral.

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