No existe registro de un Rector que haya defendido los intereses de la Universidad Veracruzana (UV), como lo ha hecho la actual Rectora, Dra. Sara Ladrón de Guevara.

Tampoco, que Los Gobernados recuerden, ha habido ni un sólo Rector, ciudadano o miembro de la comunidad universitaria que haya tenido el valor y la decisión de seguir las instancias legales en contra de quienes atentaron contra la Universidad Veracruzana, mediante denuncias justas que en su momento fueron apoyadas—avalando con ello la legitimidad de la decisión de la Rectora— por la sociedad y la comunidad universitaria, para salir a las calles —al frente la Rectora—, a exigir al gobierno estatal anterior, el cumplimiento del adeudo que dejó con la Institución y, de paso sea dicho, por presuntos actos de corrupción que tienen ahora a varios funcionarios y al propio ex-gobernador de Veracruz bajo proceso.

Con excepción de las denuncias hechas por el actual Gobernador, Miguel Ángel Yunes, ¿Por qué nadie de quienes ahora alzan sus voces —no precisamente en defensa de la institución— no lo hicieron en su momento? La razón es simple: por temor a represalias en un sistema en el que la denuncia, la exigencia de justicia para la institución, era motivo de riesgo para quien se atreviera; periodistas, comunicadores, empresarios y sociedad en general pueden dar fe de ello. Necesitábamos líderes, que encarnaron en la persona del entonces candidato a la Gubernatura, Yunes Linares, y la Rectora Sara Ladrón de Guevara, quien se encontraba bajo la presión del poderoso aparato del Gobierno Estatal. Pocos quizás, imaginen lo que eso significa.

Desde la Universidad Veracruzana, el liderazgo surgió de la Rectora, una persona con la integridad, calidad moral y valentía suficiente para representarnos a todos. Como consecuencia, la Universidad Veracruzana fue piedra angular para canalizar el clamor popular de “ya basta”, que durante tantos años fue acallado ante el inaceptable comportamiento de los gobernantes en turno.

Ante esa situación, la Rectora logró que el recurso federal fuera entregado directamente a la Universidad Veracruzana; las finanzas se mantuvieron equilibradas de tal modo que los miembros de la comunidad universitaria, son de los muy contados afortunados que han venido cobrando sus quincenas puntualmente y el fin de año pasado, recibieron íntegros sus aguinaldos y prestaciones. ¿Acaso ya nadie lo recuerde?

Los logros de su administración se encuentran documentados y ello es comprobable mediante las acreditaciones de programas educativos ahora de calidad, la certificación de procesos administrativos que son auditados por organismos externos, indicadores, etc. No es necesario enumerarlos todos.

En el marco del proceso de elección de Rector para el período 2017-2021, se han difundido algunas notas señalando cosas difíciles de creer, como que los académicos están siendo obligados a apoyar a uno u otro aspirante. ¡Válgame Dios!, primera noticia que tenemos Los Gobernados en el sentido de que los Universitarios, con toda su formación profesional, no son otra cosa más que inocentes párvulos que pueden ser inducidos o presionados por autoridades para actuar de tal o cual manera.

Tal pareció el caso con unas presuntas declaraciones de una diputada Copete Zapote a un medio local, en el que percibimos que, seguramente sin esa intención, la diputada Zapote sugiere que los universitarios son susceptibles de ser “acarreados”, como en algunos distritos, algunos ahora diputados, suelen hacer para conseguir el voto de los ciudadanos aprovechándose de la mala situación económica y educativa del pueblo.

Este no es el caso de la UV. Por otra parte, los Universitarios no necesitan que nadie les recomiende nada, pues existe el autogobierno mediante los órganos colegiados que marca la normatividad. ¿Recuerda alguien que la Universidad es Autónoma?

El Rector o Rectora será elegido por los respetables integrantes de la H. Junta de Gobierno; no es un concurso de popularidad ni de quien pueda reunir más firmas o hacer más ruido en medios. La junta de Gobierno se encarga de hacer esa auscultación, independientemente de lo que pueda o no publicarse o decirse.

La Universidad está en calma y algunos aspirantes buscan foros en los medios pero, repetimos, la H. Junta de Gobierno no puede ni permitirá ser presionada mediante ningún mecanismo; los Universitarios lo saben. Es función de la Junta, elegir al o a la mejor para ese importante encargo.

Entre los registrados, hay quienes manifiestan “bloqueo a sus aspiraciones” casualmente cuando fueron objeto de un proceso administrativo en su contra, previamente a todo este proceso; también hay otros, quienes han sido señalados por instancias de la UV, como la Defensoría de los Derechos Universitarios, de faltas muy serias motivo de ser sancionadas, como no observar el estatuto ni la reglamentación universitaria de manera oficiosa, en perjuicio de la comunidad estudiantil, además de señalamientos de la contraloría de la propia Junta de Gobierno acerca de serias dudas sobre la transparencia de procesos de importancia vital para la Universidad entonces bajo su encargo. La propia Junta tiene información, por ejemplo, sobre casos como el que aquí llamaremos simplemente, “Pedro Centinela.”  Y ahora pretenden ser rectores…

Otros registrados, cuentan con una conducta honorable y entre ellos, destaca la actual Rectora.

Como vemos, hay de todo y es responsabilidad de la Junta de Gobierno, de nadie más, evaluar las virtudes, experiencia y honorabilidad de los aspirantes a coordinar el esfuerzo de los universitarios.

El currículum académico es importante, pero ¿y la honorabilidad?. En estos momentos en que Los Gobernados estamos cansados de la forma en que ciertos grupos han venido manejando nuestro estado, mediante formas puramente políticas relacionadas únicamente con una lucha por el poder, la Universidad Veracruzana no puede tratarse de la misma manera en que algunos políticos operan para obtener la victoria en una elección. En la UV no hay acarreados, hay convencidos y pensar distinto, sería tanto como afirmar que los Universitarios no son suficientemente maduros como para decidir por propia voluntad su forma de participar y apoyar a quien deseen mediante los mecanismos establecidos.

Independientemente de lo que arriba afirmamos, que la H. Junta de Gobierno no decide bajo presiones de ninguna especie, sí creemos que en el proceso de auscultación, sabrán valorar las opiniones, motivaciones y sustento de las afirmaciones que se hagan.

Por lo pronto, independientemente de la decisión final en este proceso, Los Gobernados de Veracruz le damos sinceramente las gracias, Dra. Sara Ladrón de Guevara, por su desempeño al frente de la Universidad Veracruzana, como una persona honorable e íntegra que es, pero muy especialmente porque bajo su firme conducción, el beneficio de su gestión se extendió a toda la población de este estado, lo que nos hace valorar aún más a nuestra querida institución.

 

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