• Rubén Manuel Ladrón de Guevara Hernández destacó la importancia de la actualización del médico porque tiene en sus manos vidas humanas
  • Fue galardonado en el marco del Día del Médico
Rubén Manuel Ladrón de Guevara Hernández recibió la Medalla “Dr. Pedro Rendón Domínguez”

Rubén Manuel Ladrón de Guevara Hernández recibió la Medalla “Dr. Pedro Rendón Domínguez”

José Luis Couttolenc Soto

Xalapa, Ver., 24/10/16.- Rubén Manuel Ladrón de Guevara Hernández, egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad Veracruzana (UV), recibió el lunes 24 de octubre la Medalla “Dr. Pedro Rendón Domínguez”, que le fue entregada por el gobernador interino Flavino Ríos Alvarado, en el marco del Día del Médico.

Con especialidad en Pediatría Médica y subespecialidad en terapia intensiva pediátrica, Ladrón de Guevara Hernández consideró como “inmerecido” el reconocimiento que le fue otorgado, “porque adonde quiera que voltee en el medio en el que me desenvuelvo, encuentro compañeros que hacen lo mismo que yo, o quizá mucho más; creo que éste es un reconocimiento al trabajo de todos los médicos en general, al que se está partiendo el alma en la sierra, en condiciones difíciles, pero también al que pone todo su empeño y profesionalismo en el medio urbano”.

Sin embargo, dijo que representa un gran compromiso para tratar de continuar haciendo bien las cosas y seguir superándose para cada día ser mejor.

Respecto a qué lo llevó a esta profesión, el médico terapista explicó: “Cuando uno está estudiando no se tiene una visión clara de en qué consiste cada profesión, por lo que llaman la atención cuestiones aisladas. Entré a la Facultad de Teatro, pero también me llamaban la atención la química y la física, sin embargo la medicina siempre me atrajo más, especialmente la fisiología, entender cómo funcionan los organismos; ello fue lo que me inició en esto como una carrera de tiempo completo, porque la medicina no es posible compaginarla con ninguna otra actividad ajena a la disciplina”.

En 35 años de ejercer su profesión, Ladrón de Guevara Hernández ha tenido satisfacciones e insatisfacciones; de las primeras, dice, son íntimas como la adquisición de conocimientos no sólo de medicina, sino de cultura general y poderlos transmitir a las nuevas generaciones.

El egresado de la UV dijo que el médico está obligado a actualizarse constantemente

El egresado de la UV dijo que el médico está obligado a actualizarse constantemente

“La primordial (satisfacción), la que llena, es ver a un paciente pediátrico que llega en estado crítico, con grandes posibilidades de fallecer, y sin embargo se logra sacar adelante para luego verlo jugar, correr tras una pelota y que le regala a uno una sonrisa; esa es la mayor satisfacción que uno como médico puede tener y que no la cambia por nada.”

En contraparte, reconoce que las insatisfacciones pueden ser los sueños no cumplidos, saber que pudo haber hecho más pero por circunstancias diversas no ha logrado llevar a cabo algunos proyectos, pero continúa trabajando en ello para verlos cristalizados más adelante.

En cuanto a la formación del médico, reconoció que el avance de la tecnología va de la mano con el avance de la humanidad, y por lo tanto el ejercicio de la medicina no puede quedarse de lado ni ir atrás.

Dijo que la formación del médico de la generación a la que él pertenece y la actual no ha cambiado mucho, se intenta ser lo más científica, lógica y humana posible, no obstante los conocimientos base de la fisiología, de la hematología y las ciencias básicas han registrado algún cambio, pero éste no ha logrado ser muy significativo.

Aceptó que la tecnología ha avanzado a pasos agigantados revolucionando el mundo de la medicina; “cuando hice mi internado de pregrado había rayos X y exámenes básicos de laboratorio y hasta ahí, luego cuando llegué al Centro de Especialidades Médicas de Xalapa se instaló el primer tomógrafo y era algo nunca antes visto en la ciudad, luego se inauguró la sala de hemodinamia de alta tecnología.

Recordó también que hoy en día las cirugías de corazón se ha convertido en algo rutinario, pues se llegan a hacer hasta dos en una misma semana, “eso lleva a pensar ¿qué se está haciendo?, en una cirugía se le detiene el corazón a una persona al 100 por ciento, se desvía toda la circulación hacia un aparato extracorpóreo, una bomba, abren el corazón, trabajan sobre él, reparan el daño, lo cierran, lo vuelven a conectar y lo echan a andar. Suena fácil pero es un proceso muy complejo porque cualquier error implica serios daños al paciente y un gran riesgo profesional para el médico”.

Debido al uso de toda esta tecnología, el médico está obligado a actualizarse de manera constante, por ello se han creado las especialidades y las subespecialidades, las mismas que hay para los adultos también las hay para los niños, y eso hace de los médicos verdaderos expertos en áreas muy específicas.

Finalmente, Rubén Manuel Ladrón de Guevara envió un mensaje a todos los estudiantes universitarios, principalmente a los que cursan el Área de Ciencias de la Salud: “Las situaciones actuales son muy difíciles, cada vez se exige más, un médico general tiene pocas perspectivas de superación, por lo que es sumamente importante que cursen una especialidad, también cada vez se hace más necesario una subespecialidad. La recompensa y la satisfacción personal será el haber adquirido conocimientos que se pondrán al servicio de la población y de los pacientes, por lo que no debemos olvidar que si existimos como médicos, como grandes hospitales o como instituciones de salud, es porque hay pacientes que son a quienes nos debemos”.