Con la presentación de sus más recientes libros de cuentos y minificciones, el poeta y cuentista Agustín Monsreal (Mérida, Yucatán, 25 de septiembre, 1941) celebró sus 75 años de vida acompañado de los escritores Eduardo Antonio Parra, Lauro Zavala, Marcial Fernández y Fernando Sánchez Clelo.  

En el acto realizado en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, Agustín Monsreal, Premio Nacional de Poesía Punto de Partida 1980, expresó que el cumplir 75 años de edad ha tenido su chiste y bemoles, otorgándosele la oportunidad de madurar un poco y llegar a la producción de los títulos Mínimas minificciones mínimas, Deslealtades del destino, Esto que pasa en mi corazón, Los pigmeos vuelven a casa, y Mamá duerme sola esta noche.

El autor dio lectura a algunos de los textos de las distintos volúmenes, y señaló que para él escribir es lo fundamental, lo que le proporciona las mejores satisfacciones, y le salva en los momentos más difíciles.

“Para mí el trabajo literario ha sido el de siempre: inventar la realidad para ponerla en el mundo y hacer que el mundo también tenga algo nuevo para poder publicar. […] Si algo debo confesar es que he cometido el mejor de los pecados que un hombre puede cometer: he sido feliz, y eso se lo debo a la literatura”, expresó quien ha sido miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte del Fonca, de 1994 al año 2000.

Indicó que la literatura ha sido sumamente generosa con él, al proporcionarle los mayores beneficios y permitirle cumplir sus deseos, destacando a su vez que la profesión es de mucho quehacer y trabajo. “Le he dedicado muchos años de mi vida a esto, ahora no me puedo rajar y debo seguir publicando”, expresó.

Sobre los libros de reciente publicación destacó el de Mamá duerme sola esta noche, el cual dijo es una de sus grandes satisfacciones como escritor, y donde el protagonista principal es el lenguaje.

Respecto al mismo título, el cuentista Eduardo Antonio Parra, comentó en él se relata la historia de un grupo de compañeros de oficina que luego de la jornada laboral se preparan para una parranda, previo al Día de las Madres.

“La historia está escrita con precisión de relojero, el autor ha escrito un cuento pero casi un poema; fuerza la lengua mexicana para que diga más de lo que regularmente denota, retorciendo los términos para encontrar un colorido distinto, novedoso, chispeante para la vista y el oído, asimismo presenta un retrato fiel del mexicano, sobre todo al que está en plan de fiesta, el que se burla de los demás, pero también de sí mismo”.

Eduardo Antonio Parra agregó que Mamá duerme sola esta noche mantiene el humor desde la primera hasta su última página, pero también se puede ver el drama, la tragedia, y la crítica a una sociedad que parece haberse quedado anclada en una eterna adolescencia y de las condiciones de vida de los mexicanos.

Al tomar la palabra el escritor Lauro Zapata se refirió a Mínimas minificciones mínimas, serie de 348 textos con una extensión de una a cuatro líneas, donde se puede encontrar los principios mínimos que caracterizan a la minificción, el género más reciente en la historia de la literatura.

Refirió que los temas del libro son el deseo, el tiempo y la escritura literaria, y que por su naturaleza minificcional es necesario leer los textos al menos dos veces. “Estamos ante una serie de aforismos, reflexiones, viñetas y hallazgos sobre el matrimonio, el deseo, la memoria y el amor loco donde se integra la poesía y la ironía, la ternura y la escatología, el humor y el erotismo en dosis exactas gracias al empleo de la palabra precisa”, puntualizó Lauro Zavala.

Agustín Monsreal anunció que además de estos cinco títulos, a finales de noviembre de 2016 presentará dos nuevos libros: Entre dos infinitos, y Deudas pendientes.

Información: DAF

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