• El especialista participó en la Cátedra “José Martí” de la UV, junto con Beatriz González Stephan y Carmen Elisa Acosta

La Mesa 1 del Coloquio “Historia e historiografía de las Américas siglo XIX” tuvo como fin reflexionar sobre las metodologías

Karina de la Paz Reyes Díaz

Xalapa, Ver., 19/06/2017.- El investigador del Instituto Iberoamericano de Berlín, Friedhelm Schmidt-Welle, en su participación en el Coloquio Internacional “Historia e historiografía de las Américas siglo XIX. Entre la historia y la literatura”, en el marco de la Cátedra “José Martí” de la Universidad Veracruzana (UV), destacó que la historiografía literaria latinoamericana está en crisis.

“Sostengo que la historiografía literaria está en crisis desde hace varias décadas, no solamente en América Latina, pero aquí aplican unas condiciones especiales para fomentar esa crisis. ¿Por qué el género está en declive? Antes de su crisis, la historiografía latinoamericana, sobre todo la del siglo XIX, ha sido un género exageradamente inocente, en el sentido de no discutir los avances de la disciplina y más inocente incluso por no tomarlos en cuenta.”

Schmidt-Welle, junto con Beatriz González Stephan, de la Rice University, y Carmen Elisa Acosta, de la Universidad Nacional de Colombia, fueron los protagonistas de la Mesa 1 “Reflexiones metodológicas”.

El especialista del Instituto Iberoamericano de Berlín presentó la ponencia “Algunas hipótesis para una renovación de la historiografía literaria latinoamericana del siglo XIX”, y en ella analizó algunos aspectos de la periodización de la literatura que le parecieron cruciales para el futuro de una historiografía literaria renovada.

“Creo que la periodización tradicional es uno de los problemas más graves de la historiografía literaria y una de las mayores causas de su crisis. Por lo general, los autores de historias literarias tanto nacionales como latinoamericanas emplean los criterios y las nociones europeas para caracterizar las épocas literarias”, dijo.

Tal empleo generalizado de las épocas europeas, que se realiza sobre todo en la literatura del siglo XIX, utiliza los términos neoclasicismo, romanticismo, realismo y naturalismo, en el mismo orden que en Europa. Por ejemplo, se clasifica a ciertos autores como románticos, dejando de lado grandes movimientos del siglo pasado como el realismo y el simbolismo.

“Esos intentos imitativos de periodización tienen consecuencias para la valorización crítica de la literatura latinoamericana decimonónica”, lamentó. Es más, añadió, cabe la impresión de que sí había literatura romántica en América Latina, pero “no una época literaria que se pueda definir como romanticismo”.

Por su parte, Beatriz González presentó “Archipiélagos y arqueología: más allá de las fronteras nacionales. Reflexiones para una historiografía cultural de las Américas (siglo XIX)” y remarcó que la literatura-cultura es precisamente un archipiélago con múltiples conexiones y que sus procesos no se dan en islas, sino entre islas, en un ir y venir; asimismo, dijo que no existe una sola América, pues ésta cada cierto tiempo es reinventada.

“El estudio de ambas Américas ─bien como un solo bloque hemisférico o bien comprendido su sentido comparativo de la anglosajona y la latina, sin dejar de ser problemática la ideología que controla en cualquiera de los casos la formación geopolítica de tan vasta área─ tiene una muy corta trayectoria y en cada caso su configuración obedece a motivos políticos determinados por la específica coyuntura histórica”, fueron parte de sus planteamientos.

Finalmente, Carmen Elisa Acosta presentó “Lectura de fronteras culturales: historiografía comparada, literatura y límites de la nación” e hizo referencia a investigaciones de carácter colectivo de la Universidad Nacional de Colombia referentes al tema, con las que remarcó que la historia no sólo opera con “tiempo”, sino con “espacio”.

“Desde esta vía es posible fortalecer la investigación historiográfica en la relación entre la historia, la región y la literatura. Los cambios, la aproximación a las prácticas históricas que se realizan en la región, identificar cómo se han constituido las fronteras culturales de la región desde la literatura y su historia.”

La mesa fue moderada por Liliana Weinberg Marchevsky, del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe de la Universidad Nacional Autónoma de México, y se desarrolló el jueves 15 de junio en la Sala 1 de la Unidad de Servicios Bibliotecarios y de Información de Xalapa.