(INTERPRETACIÓN AL ESPAÑOL)

Señor Presidente, licenciado Enrique Peña Nieto, buen amigo de Portugal y de los portugueses.

Saludo en su persona a este gran país, a esta potencia, que son los Estados Unidos Mexicanos; una potencia humana, una potencia cultural, una potencia económica y una potencia financiera.

Y quiero resaltar el gran honor y placer con el que acepté la invitación para esta Visita de Estado que, por un lado, es singular porque hace 18 años que no ocurría una Visita de Estado de un Presidente de la República Portuguesa en México, pero por otro lado también, da continuidad a los lazos de colaboración y de amistad que tuvieron un salto cualitativo gracias a su persona y a la obra de su Administración, e influencia.

Y por eso, saludo también su visión, su determinación, su capacidad de construir en el ámbito de las relaciones bilaterales y en el ámbito multilateral, también.

En el ámbito multilateral, tenemos una convergencia de principios básicos; universalmente, tenemos una convergencia en la defensa de la paz, de salvaguardar los derechos humanos, del desarrollo económico y de la justicia social, pero también, en la libertad de las personas y del comercio, en rechazar el proteccionismo injustificado, en la no comprensión de las barreras humanas y económicas y en la preocupación por el cambio climático. Todo esto y mucho más nos une en el ámbito multilateral.

Existen varias organizaciones a las pertenecemos como miembros y como observadores. Portugal no olvida el papel mexicano en la elección del Secretario General de las Naciones Unidas, el portugués Antonio Guterres.

Pero más allá de esta convergencia multilateral, que hoy se reforzó, tenemos en el ámbito de las relaciones bilaterales algunos pasos que ya se han dado y pasos por dar.

Uno de ellos, relacionado con el Acuerdo Global y actualización entre México y la Unión Europea.

Su Excelencia sabe que Portugal da un apoyo constante y firme a la postura mexicana, deseando que esta actualización y modernización pueda concluirse al final de este año.

En el aspecto de las relaciones bilaterales, la cultura, la ciencia, la tecnología y la academia son importantes, sin embargo, la economía y las finanzas han tenido un desarrollo sin igual en las relaciones entre ambos países.

Y es por eso que tenemos una misión fuerte e importante portuguesa.

Estos empresarios portugueses ya se sienten mexicanos, por haber trabajado tanto y tan bien, en México.

Y lo que nosotros deseamos es que los empresarios mexicanos puedan sentirse también, cada vez más portugueses al trabajar e invertir en Portugal.

Como su Excelencia menciona, hay sectores muy diversos y hay sectores que han conocido un progreso en los últimos cuatro años.

Y este progreso no puede separarse del papel que su Excelencia y su Administración han realizado. Debemos ser justos y reconocerlo.

Y la historia también, tendrá la justicia de reconocerlo al ver las relaciones no solo entre Portugal y México, sino entre la Unión Europea y México.

Al verse la diversificación como un objetivo en la política comercial y financiera mexicana, su Excelencia y su Administración, serán vistos teniendo un papel esencial y crucial en los últimos años.

Pero, no hablamos tan sólo del pasado, hablamos del futuro. Sería difícil no hacerlo con un Presidente tan joven como lo es usted.

Hablamos del futuro también, por la juventud de esta potencia que son los Estados Unidos Mexicanos. Hablamos del futuro a nivel universal, como hablamos también, del futuro de nuestras relaciones bilaterales en áreas tan importantes como: la infraestructura, o como la energía, o como el turismo, o como el comercio; inseparables de las relaciones humanas.

Y es por eso, que quiero concluir donde comencé mi discurso. La política, así como la economía, así como la sociedad dependen de mujeres y hombres concretos, específicos de carne y hueso, no de abstracciones.

Y son estas personas las que permiten el avance de la economía de las finanzas de la sociedad, de la cultura y de la política. Nuestras relaciones han avanzado mucho en los últimos años y seguirán avanzando.

Por esto, tengo la oportunidad aún ahora de invitarlo a visitar una vez más Portugal, porque nunca está demás visitar a los amigos. Nunca nos vamos a cansar de nuestros amigos, y por eso, Portugal nunca se cansará de la amistad que tiene con México, y tenemos la seguridad de que México nunca se cansará de su amistad con Portugal.

Muchas gracias.