Mobbing, acoso laboral por igual en hombres y mujeres: Red Mexicana de...

Mobbing, acoso laboral por igual en hombres y mujeres: Red Mexicana de Mujeres

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Xalapa, Ver., 20 de octubre de 2016.- Aunque ya se ha tipificado como delito, en México no hay aún una radiografía sobre el porcentaje de mobbing que se registra en las entidades federativas. Aunque sí se sabe que tanto hombres como mujeres pueden ser víctimas de descalificaciones sobre sus capacidades, compromiso laboral u honestidad.

Así lo explicó la coordinadora nacional de seguridad de la Red Mexicana de Mujeres, Eva Esperanza Sáenz D’ Acosta, durante una conferencia impartida al personal de la Secretaría de Finanzas y Planeación (SEFIPLAN).

Señaló que lo primero es identificar el mobbing, como el acoso de un superior hacia un inferior, de un inferior hacia el jefe o bien entre iguales, “porque entre los compañeros somos muy buenos para acosar, violentar o burlarse por como vistes, como hablas, la edad o la complexión”.

Asimismo, precisó que luego de identificar el abuso hay que denunciarlo, porque hasta ahora en el país no existen casos, aunque esto no quiere decir que no haya, “simplemente que no estamos acostumbrados a denunciar”.

La ponente dijo que hay que aprender a hablar de que “lo que no es legal, debo hacerlo saber a las autoridades, decir las cosas a tiempo y en tiempo, para que procedan las denuncias”.

Invitó a las y los participantes a “primero vernos en un espejo antes de criticar, porque muchas veces se emiten juicios hacia una compañera o compañero de trabajo, sin antes fijarse en los defectos propios. Las diferencias entre hombres y mujeres son causadas por factores diferentes y se solucionan de manera diferente también, reconociendo que entre el sector femenino permanece más tiempo el enojo”.

Agregó que uno de los objetivos de la Red Mexicana de Mujeres es crear conciencia para aprender a denunciar y diferenciar cuando existe o no el acoso laboral, sobre todo para evitar las consecuencias que pueden ser físicas, como trastornos cardiovasculares, musculares y respiratorios; sociales, como aislamiento y retraimiento; psicológicas, como ansiedad, depresión, apatía y tristeza, y laborales, que afectan a toda la organización.

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