La familia de la esposa del hoy ex-gobernador de Veracruz, vivió una realidad tal vez envidiada por muchos, a costa de “apoyar” en lo que se presume una serie de delitos contra el erario público de Veracruz.

Hoy, su realidad se transforma; el sueño de continuar con su vida de magnates se podría terminar y son requeridos por la justicia, algunos para interrogación y quizás otros para ser detenidos.

Lass pregunta que se hacen Los Gobernados son: ¿nunca pasó por su cabeza la posibilidad de que no se salieran con la suya?;  ¿de que su mundo perfecto sólo fuera temporal? ; ¿Pasó por sus cabezas el hartazgo del pueblo y el reclamo de justicia?

Si no lo consideraron como una posibilidad, aunque sea remota, seguramente habrán de encontrarse muy sorprendidos.