• Silvia Martín del Campo hizo hincapié en que los medicamentos desarrollados a partir de ésta son a base de compuestos que no generan adicción
  • La investigadora del Cinvestav destacó que para la dosificación se deben tomar en cuenta características individuales como la edad, peso, y antecedentes clínicos
Silvia Cruz Martín del Campo

Silvia Cruz Martín del Campo

Carlos Hugo Hermida Rosales

Xalapa, Ver. 16/10/2016.- Silvia Cruz Martín del Campo, investigadora del Departamento de Farmacología del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), afirmó que utilizar la marihuana de forma medicinal tan sólo por ser de origen natural, es tan ilógico como consumir veneno de alacrán sólo porque éste también es natural.

La investigadora dictó la conferencia “Marihuana y cannabinoides”, dentro del V Foro de Investigación-Acción en la Prevención del Consumo de Drogas “In Memoriam del Dr. Rafael Velasco Fernández”, realizado el 7 de octubre en el Museo de Antropología de Xalapa (MAX), organizado por la Maestría en Prevención Integral del Consumo de Drogas y la Red Veracruzana de Investigación en Adicciones (Reviva) de la Universidad Veracruzana (UV).

 Martín del Campo explicó la diferencia entra la marihuana como preparado específico para producir efectos psicoactivos y los cannabinoides, que representan sólo algunos de los compuestos de la planta.

Compartió que la marihuana contiene cerca de 500 compuestos –entre los que se encuentran 70 cannabinoides–, de los cuales algunos son psicoactivos y otros no.

Manifestó que se debe referir a la marihuana como si fuera sinónimo de los diferentes compuestos que la componen, ya que mientras algunos como el cannabidiol no poseen efectos psicoactivos y representan una promesa de desarrollo de nuevos medicamentos, otros como el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) tiene efectos sobre las emociones y la percepción del tiempo y el espacio.

Enfatizó que pese a que en la mayoría de las personas fumar marihuana brinda un efecto relajante, en otras produce ansiedad, además que el efecto de la misma altera la capacidad del aprendizaje, lo cual afecta el desempeño escolar.

Añadió que en algunos grupos de personas con carga genética vulnerable al consumo de la marihuana, perjudica su desarrollo y aumenta la posibilidad de manifestación de diferentes tipos de trastornos como la esquizofrenia.

La investigadora enunció que los medicamentos que pueden desarrollarse a partir de la marihuana son a base de compuestos individuales que no desarrollan adicción y con una dosificación pensada en las características de cada persona, como la edad, peso, y antecedentes clínicos.

Aseguró que la falta de claridad en el manejo de información fidedigna sobre la marihuana ha llevado a disminuir la percepción de riesgo de consumirla, principalmente entre los jóvenes ya que éstos piensan que les hace bien, en vez de percatarse que es una situación de ingesta de drogas que puede llevarlos a la dependencia.

Martín del Campo declaró que en términos médicos, consumir cualquier sustancia prescrita por alguien que no cuente con la debida preparación conlleva riesgos, y que en el caso de la marihuana –que es una mezcla de muchos compuestos– éstos se incrementan, por lo cual las personas no deben poner en riesgo su salud y acudir con personas sin conocimientos en el tema, que muchas veces sólo buscan una ganancia económica.