• En el municipio de Las Vigas de Ramírez, mediante taller impartido desde hace tres años por Luis Pacheco Cobos, académico de la Facultad de Biología
  • En las comunidades de El Llanillo y El Paisano hay alrededor de 20 especies
  • Ha surgido un intercambio de conocimientos entre los habitantes de la comunidad y los académicos

Una gran variedad de hongos comestibles es recolectada por habitantes de El Llanillo y El Paisano

Claudia Peralta Vázquez

13/11/2017, Xalapa, Ver.- Luis Pacheco Cobos, académico de la Facultad de Biología de la Universidad Veracruzana (UV), ofrece desde hace tres años un taller de ecología de hongos y sistema de posicionamiento global (GPS, por sus siglas en inglés) a habitantes de las localidades El Llanillo y El Paisano, pertenecientes al municipio de Las Vigas de Ramírez, con el fin de promover el cultivo y conservación de las más de 20 especies existentes en esta región.

Su interés por reunir información acerca de las rutas, producción de cada tipo de hongo y hacer un cálculo de qué cantidad puede extraerse sin dañar a la población de estos organismos comestibles, lo llevó a involucrarse con dichas comunidades dedicadas a la recolección y venta de diversas especies, entre ellas: tecomate, mantecado, pancitas, quechque, zenzo, xúchitl, amarillos, zenzos de agua, cabezas de zenzo, amarillos, ojos de venado, pedo de coyote, escobetas, cornetas, matsutake.

Es por esta razón que mediante el diálogo con los habitantes conoció las prácticas empíricas que desarrollan, resultado de los años de experiencia acumulados, para complementarlo con la parte académica.

A esto se le sumó la impartición de talleres sobre cultivo y conservación de hongos en escuelas de nivel secundaria y bachillerato, con el fin de concienciar a los jóvenes sobre la importancia de esta labor.

La intención fue también que los alumnos aprendieran a registrar las rutas donde se hallan los hongos por medio de un GPS.

Se trata de un método que como especialista en etnomicología (estudio de las relaciones entre el hombre y los hongos desde un punto de vista histórico y sociológico) implementó junto con otros expertos para registrar las rutas por donde caminan las personas que los recolectan y saber qué tipos de hongos se encuentran en determinados meses del año.

Desde muy temprana hora, mujeres se internan en el bosque en búsqueda de hongos

Generalmente, la recolección de hongos silvestres la llevan a cabo en temporada de lluvias, entre junio y julio.

Pacheco Cobos, egresado de la Facultad de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y con Doctorado en Ecología Humana, comentó que esta acción es muy importante desde el punto de vista cognitivo para tener en cuenta qué información emplean las personas en cuanto a dónde ir y encontrarlos.

“Con estos conocimientos los jóvenes pueden encargarse al interior de su comunidad de realizar esos registros y reunir toda la información que ya conocen de forma empírica, hacer el monitoreo de hongos, cuántos hay o cuáles son raros.”

Destacó que en las escuelas los estudiantes son muy receptivos y describen los procesos ecológicos que académicamente son estudiados sobre los hongos, cómo crecen y se reproducen. De esta forma se origina un intercambio de ideas.

“Al momento del manejo de la tecnología hubo quienes rápidamente entendieron de qué se trataba el GPS, incluso a los teléfonos celulares se les puede instalar unas aplicaciones que guardan cada determinado tiempo la posición.”

El especialista, originario del estado de Campeche, reconoció la amabilidad de los integrantes de la comunidad a la cual acude constantemente desde hace tres años.

Tanto hombres como mujeres se han mostrado atentos a los nuevos conocimientos e ideas que el académico les transmite sobre el cultivo y producción de las especies.

Respecto a dicha labor, consideró que es el inicio de muchas cosas que faltan por hacer, “me da más aliento para continuar, a veces no es fácil”.

La recolección de hongos, una de las principales actividades comerciales en Las Vigas de Ramírez

Recolecta de hongos, principal actividad comercial

El cultivo de los hongos, tanto en El Llanillo como en El Paisano, representa una actividad económicamente activa a la que se dedica el 80 por ciento de las familias para subsistir.

Todos los integrantes de la comunidad participan, incluso los niños también se unen a la recolección al lado de sus padres, hermanos y abuelos.

Sin embargo, son las mujeres quienes desde temprana hora se internan en el bosque, pues son las principales recolectoras, mientras que los hombres recorren un trayecto más largo en busca del hongo matsutake, pues se cree que las esposas no tienen tanta suerte para hallar esta especie que crece bajo la tierra y se comercializa entre los 300 y 400 pesos por kilo.

No obstante, han llegado a venderlo a compradores procedentes de China hasta en mil 200 pesos el kilo. Contrario a esto, existe otro tipo de hongos que se comercializan a precios muy bajos, entre los 30 y 60 pesos por kilo, mientras que los intermediarios lo duplican.

Hay uno que se llama sanjuanero que tiene un sabor exquisito a carne de cerdo, dijo.

“Los recolectores salen desde las ocho de la mañana y llegan hasta las cinco de la tarde, caminan alrededor de 20 kilómetros y van entre tres y cinco veces a la semana.”

Aunado a esta actividad, los pobladores también se dedican al cultivo de papa, maíz, a la ganadería y producción de leche.

Hombres, mujeres y niños, en la búsqueda de hongos comestibles

Luis Pacheco Cobos señaló que de este proyecto han surgido trabajos de tesis de dos alumnos de la Facultad de Biología de la UV, enfocados al tema de los hongos. Uno de ellos es una propuesta de cómo estimar la producción de hongos.

“Cada vez que vamos pesamos todos los hongos que recolectan, pero desde hace un año empezamos a hacerlo por especie.”

Precisó que las técnicas más convencionales que emplean los ecólogos es medir la producción en cuadrantes o en transectos, “como nosotros no hacemos eso queremos proponer cómo estimarla a partir de los registros que tomamos”.

Otro de los proyectos de tesis aborda el conocimiento tradicional de los hongos, cuáles son más conocidos y preferidos por las personas, cuáles se comen los animales como las ardillas o los conejos y formas de prepararlos, entre otros aspectos.

De hongo me como un taco

Luis Pacheco Cobos mencionó la reciente publicación del libro De hongo me como un taco, el viernes 27 de octubre, en la localidad El Llanillo, en el que colaboraron Deneb Díaz Cano e Iris Vargas Huesca, estudiantes de la Facultad de Biología de la UV.

Dijo que la idea original del proyecto –que fue financiado por el Programa para el Desarrollo Profesional Docente (Prodep)– surgió de uno de los recolectores de hongos, ante el deseo de elaborar un catálogo que recopilara recetas y así poder mostrarlas a los posibles compradores, quienes muchas veces desconfiaban del producto.

Entre los platillos más reconocidos resaltan: hongos asados con sal, fritos con cebolla y ajo, con huevo, en salsa a la mexicana, tamales, adobos, caldos, crema y chipotle.

Los jóvenes también se interesan por el cultivo y conservación de estas especies

Casa UV, en contacto con habitantes de Las Vigas de Ramírez

Diego Domínguez Hernández, coordinador de la Casa UV de El Paisano y la brigada de El Llanillo, habló de la atención que este lugar brinda a pobladores de ambas comunidades, incluidas San Isidro, Tembladeras, Rancho Los Morales, Hojas Anchas y Cruz de Rama, entre otras.

Medicina, odontología y enfermería son los principales servicios que se ofrecen a los habitantes y son proporcionados por estudiantes de la Universidad Veracruzana, del Área Académica de Ciencias de la Salud, quienes además trabajan en la prevención de enfermedades.

Acuden también a los jardines de niños, escuelas primarias, secundarias y bachilleratos, para impartir talleres a niños y jóvenes sobre el cuidado de su salud.

Pero la atención no se limita a la prevención de padecimientos, toda vez que estudiantes de la Facultad de Pedagogía también se han acercado para realizar estancias, ofrecer pláticas, cursos de regularización, lectoescritura y medio ambiente.

En escuelas de nivel primaria y bachillerato se imparten talleres sobre hongos

Otros universitarios se han inclinado por desarrollar trabajos de tesis relacionados con el cuidado de los reptiles de la región; mientras que alumnos del programa educativo (PE) de Geografía realizan su tesis sobre usos y costumbres de las comunidades.

Domínguez Hernández, egresado de la Facultad de Biología, dio a conocer que diariamente alrededor de 15 personas solicitan los servicios de la Casa UV, principalmente los lunes y viernes, que son los días en que bajan a surtir su despensa a Las Vigas y aprovechan para ingresar a consulta pues les queda de paso.

Incluso, acuden familias originarias de una comunidad llamada Patamoles, quienes caminan entre dos y tres horas para llegar a la Casa UV.

Luis Pacheco Cobos y Diego Domínguez Hernández

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