Violencia en el estado modificó labor periodística: académicos

Violencia en el estado modificó labor periodística: académicos

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  • Comunicadores dejaron de ser protagónicos para sumirse en el anonimato, planteó Guadalupe H. Mar Vázquez
Carlos Villarreal, José Luis Cerdán y Guadalupe Mar, catedráticos de la Facico

Carlos Villarreal, José Luis Cerdán y Guadalupe Mar, catedráticos de la Facico

Claudia Peralta Vázquez

Xalapa, Ver. 17/10/2016.- A raíz de la ola de violencia que se ha recrudecido en el estado de Veracruz y ha cobrado la vida de 19 periodistas durante la administración de Javier Duarte de Ochoa, el quehacer periodístico tuvo que ser modificado para aminorar el riesgo entre los integrantes del gremio, expusieron académicos de la Facultad de Ciencias de la Comunicación (Facico) de la Universidad Veracruzana (UV).

Durante su participación en el ciclo de conferencias organizado por el Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicación (CECC), la catedrática Guadalupe Mar Vázquez expresó: “El periodista local constantemente está en peligro, enfrenta fuertes presiones de parte de los anunciantes, actores políticos, incluso de los mismos compañeros al interior del periódico”.

Reveló que durante el gobierno de Javier Duarte aumentó en un 60 por ciento el número de periodistas asesinados y más de 20 se han autoexiliado.

Al dar un panorama sobre el estudio sociológico que ha desarrollado bajo el tema “La violencia y transformación del hábitus periodístico en Veracruz: caso Notiver”, dijo que su objetivo radica en identificar el impacto de la violencia en los contenidos periodísticos de este medio de comunicación y de los profesionales que ejercen el periodismo en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.

La universitaria precisó que consideró este periódico porque cinco de sus reporteros y columnistas han sido asesinados. Y detalló que a partir de un monitoreo realizado en distintos medios informativos ─incluido Notiver─ detectó diversas modificaciones en su diario quehacer.

“Empiezan a cambiar y a modificar esa práctica y la visión de lo que conocen como noticia, el hecho noticioso ya no era el secuestro de un ciudadano”, dijo la comunicadora y columnista.

Por estos motivos surge la autocensura, se potencian eventos noticiosos que no tenían ningún otro valor. Además, los periodistas empiezan a reportarse en sus respectivos centros de trabajo cada media hora, desaparecen las secciones policiacas y renuncian muchos reporteros.

Guadalupe Mar añadió que quienes deciden quedarse cambian sus nombres a seudónimos y participan en las clases que los propios compañeros imparten para, entre otros temas, modificar su estilo de redacción. Esto último para que ya no pudieran “seguirlos los grupos delincuenciales.”

Aunado a lo anterior, los actos violentos contra el gremio registrados entre 2011 y 2013, principalmente, dieron pie a ciertos cambios como: la forma en que se estructura la realidad de la noticia, falta de una guardia nocturna en los periódicos, dejar de ir a las redacciones a escribir y eliminar el crédito a los reporteros gráficos.

En la producción también se observa ausencia de acciones, palabras, verbos que reflejen algún movimiento de los grupos delictivos; también se evita citarlos en las páginas de los periódicos.

Fue notoria además una aprobación de voz oficial para los contenidos, los periodistas dejaron de reportear eventos, se cambió el estilo de redacción, de la nota roja se pasó a la nota rosa y hubo un sacrificio de la exclusividad por la seguridad personal.

Se suprimieron, además, reuniones en salas de redacción y los comunicadores dejaron de ser protagónicos para sumirse en el anonimato. “Se diversificaron las rutinas e incorporaron procedimientos de seguridad”.

Otro de los expositores fue José Luis Cerdán, también catedrático de la Facico, quien reflexionó en torno a las prácticas periodísticas contemporáneas y su coyuntura crítica en términos de la violencia, lo que ha contribuido a que este fenómeno exacerbe buena parte de las características del periodismo.

Por su parte, Carlos Villarreal, caricaturista y académico de esta misma Facultad, ubicada en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, abordó el tema “Postales desde el infierno jarocho: tácticas retóricas gráficas en la obra de Bruno Ferreira”.

Para ello, habló sobre la evolución de la caricatura en México y su trayectoria como un medio para burlar la censura y que se encuentra en el eje de la retórica visual.

En su intervención mostró algunas de las caricaturas de Ferreira, quien en la serie titulada Postales desde el infierno jarocho, refleja la violencia que los medios se resistían a mostrar: balaceras y un silencio sepulcral.

Mediante imágenes, el dibujante plasma situaciones aparentemente cotidianas en el puerto de Veracruz, pero transformadas por la violencia, comentó.

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