• Alfonso Durán Hernández realizó movilidad estudiantil en la University Technology Sydney (UTS) de Australia con ayuda de la UV y el Conacyt
  • Es el primer estudiante de la Maestría en Enseñanza del Inglés que asiste a esta institución
Alfonso Durán Hernández cursó una estancia de movilidad en la University Technology Sydney

Alfonso Durán Hernández cursó una estancia de movilidad en la University Technology Sydney

Claudia Peralta Vázquez

Xalapa, Ver., 30/10/16.- La movilidad es un regalo muy grande que la Universidad Veracruzana (UV) brinda a sus estudiantes, de esta manera les abre las puertas al mundo entero, a universidades de diferentes países, expresó Alfonso Durán Hernández, primer alumno de la Maestría en Enseñanza del Inglés de esta casa de estudio en realizar una estancia en la University Technology Sydney (UTS) de Australia.

Aunque reconoce que previo a realizar el viaje se vio desalentado en el aspecto económico, el respaldo de la UV y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) fue un aliciente para concluir sus estudios de posgrado en aquella institución, entre febrero y julio del presente año.

“No tengo palabras para describir lo valioso que es el programa de movilidad, si lo sueñas, quieres crecer y hay un idioma que te gusta, puedes perseguir ese sueño”, expresó el joven originario de la ciudad de Xalapa.

Al mismo tiempo, aseguró que la movilidad es una responsabilidad muy grande porque no es irse de vacaciones, “no podía regresar con calificaciones bajas o reprobatorias”.

Así, esta experiencia le dejó un gran crecimiento personal, conocimiento de otra cultura, aprendizajes académicos y oportunidades laborales.

“Fortalecí mi inglés, se te abren las puertas al mundo en el campo laboral, contacté instituciones donde solicitan docentes, así como en otros países, entre ellos: Tailandia, Indonesia, Singapur, Corea del Sur y Kuwait.”

El integrante de la generación 2010-2014 de la Licenciatura en Lengua Inglesa, dijo que al entrar a la maestría –que cursó en la ciudad de Veracruz– su deseo fue realizar una estancia de movilidad en Australia, pese a que ya sabía que el promedio y la certificación del idioma inglés eran aspectos primordiales.

Al respecto, dio a conocer que el requerimiento es del 95 por ciento de TOEFL iBT, examen que mide la capacidad de utilizar y entender inglés en el nivel universitario.

Con el propósito de conocer otra cultura, cubrió todos los requisitos solicitados por el Programa de Movilidad de la Dirección General de Relaciones Internacionales; sin embargo, se enfrentó a varios obstáculos, entre ellos el rubro económico.

Con el apoyo de su familia y amigos llevó a cabo algunas actividades como rifas de libros, con lo cual pudo reunir un poco de dinero para subsistir durante cinco meses.

Además, contó con la beca mixta que otorga el Conacyt, la cual consiste en un apoyo económico para quienes estudian en el extranjero, destinado al transporte aéreo y seguro médico.

En la UTS tomó clases en las facultades de Literatura, Educación y Estudios Internacionales. En la primera, curso la materia de Escritura Narrativa; en la segunda, de Enseñanza a Adultos, y en la tercera, de Inglés Académico.

Reconoció que al principio fue muy difícil estudiar en esa institución porque el nivel de exigencia es muy alto. “Si eres extranjero y no hablas bien el inglés no te tienen consideración”.

No obstante, sabía que los alumnos de la UV están preparados para superar esos retos y estar al nivel de otros estudiantes internacionales, toda vez que allá hay jóvenes de Francia, Japón, Corea, China y Alemania.

“Al término quedé enriquecido en los aspectos académico y cultural, es algo más extenso de lo que podemos creer.”

Contrario a lo que pensaba, en Australia se les permite trabajar a los jóvenes extranjeros, debido a que es una nación con una economía próspera; el horario es de medio tiempo, 20 horas a la semana.

“Eso solucionó mi vida, tuve la oportunidad de trabajar dos veces a la semana, jueves y sábado, en una cafetería donde me pagaban entre 20 y 25 dólares la hora.”

El resto de la semana, las actividades para Alfonso Durán Hernández eran muy intensas, incluso estudiaba los domingos desde las 9:00 hasta las 17:00 horas.

El joven, quien piensa regresar a ese país en un futuro, reconoció el respaldo de su tutora, Gloria del Rocío Ibarguen Ramón, cuya labor fue fundamental para el éxito de su carrera y de su movilidad.

Actualmente Alfonso imparte clases en Departamento de Lenguas Extranjeras (Delex) de la UV.