• En 25 años de operación, han sido becados más de cuatro mil ciudadanos mexicanos y estadounidenses, destacó Rebecca Brown Thompson
  • El investigador Alberto Olvera Rivera y la pianista Isabel Ladrón de Guevara , son ex becarios
La rectora Sara Ladrón de Guevara encabezó la ceremonia del 70 aniversario del Programa Fulbright en México

La rectora Sara Ladrón de Guevara encabezó la ceremonia del 70 aniversario del Programa Fulbright en México

Paola Cortés Pérez

Xalapa, Ver 28/10/16.- La Universidad Veracruzana (UV) y la Comisión México-Estados Unidos para el Intercambio Educativo y Cultural (Comexus) celebraron las siete décadas del Programa de Becas Fulbright-García Robles, el cual apoya a estudiantes, investigadores y profesores mexicanos y estadounidenses, para realizar estudios de posgrado, estancias de investigación y programas de profesionalización.

La ceremonia, realizada en el auditorio del Museo de Antropología de Xalapa (MAX) el jueves 27 de octubre, fue encabezada por la rectora de la UV, Sara Ladrón de Guevara; Rebecca Brown Thompson, miembro del Consejo Directivo del programa y agregada cultural de la Embajada de Estados Unidos en México, y Hazel Blackmore, directora ejecutiva de Comexus.

Brown Thompson comentó que el Programa Fulbright-García Robles ha contribuido al fortalecimiento de los lazos que unen a Estados Unidos (EEUU) con México y más de 150 países.

Desde hace 25 años, con la creación de Comexus, han sido apoyados más de cuatro mil ciudadanos mexicanos y estadounidenses para participar en intercambios académicos, quienes han fortalecido diversos aspectos de la relación bilateral, destacó.

“Las aportaciones de los ex becarios han cambiado el curso de la relación México-EEUU, entre ellos está el equipo que negoció el Tratado de Libre Comercio de América del Norte; grupos de académicos y rectores de varias universidades; profesores que fortalecen la enseñanza del idioma inglés; varios líderes de opinión y especialistas en la relación bilateral, y quienes han contribuido a hacer de las artes un modo de expresión cultural.”

La diplomática resaltó que en los últimos tres años, los gobiernos (mexicano y estadounidense) han trabajado para incrementar los intercambios académicos, porque se necesita una fuerza laboral bilingüe, culturalmente sensible y capaz de hacer negocios en ambos lados de la frontera. “La educación es el primer paso para lograrlo, la UV y Comexus ocupan un primer plano en este esfuerzo”.

Rebecca Brown Thompson dijo que las aportaciones de los ex becarios han cambiado el curso de la relación México-EEUU

Rebecca Brown Thompson dijo que las aportaciones de los ex becarios han cambiado el curso de la relación México-EEUU

En tanto, Hazel Blackmore recordó que hace 70 años fue creada una de las iniciativas de diplomacia más importantes en el mundo: el Programa Fulbright, fundado sobre la idea del entendimiento mutuo de las culturas.

Explicó que el Programa de Becas Fulbright-García Robles recibe aportaciones de los gobiernos mexicano y estadounidense, mismas que son destinadas (por igual) a los becarios y a gastos administrativos.

Los becarios, detalló, son seleccionados no sólo por sus buenas calificaciones profesionales, también por sus habilidades y características personales que los hacen desarrollar una verdadera comprensión de las personas en el país anfitrión, y a su regreso comunicar sus experiencias a sus connacionales.

“Son invaluables las posibilidades de crecimiento que este programa genera en la relación bilateral más importante, México-Estados Unidos y sus sociedades. Es un gusto poder celebrar este 70 aniversario en la Universidad Veracruzana, una de las socias más importantes para el programa Fulbright y Comexus.”

Enfatizó que los ex becarios son una pequeña muestra de lo trascendental del programa y de su cometido de acercar a las sociedades, principalmente de cómo entre México y EEUU se deben construir más puentes y menos bardas.

Por su parte, Sara Ladrón de Guevara dijo que el espíritu y nobleza del senador J. William Fulbright y de Alfonso García Robles, Premio Nobel de la Paz 1982, abrieron y sentaron las bases de un programa de becas que ha beneficiado a miles de mexicanos y estadounidenses, específicamente a cientos de estudiantes, egresados, profesores e investigadores veracruzanos.

Después de citar algunas palabras del ensayo “El peligro que amenaza al hombre”, de Bertrand Russell, Premio Nobel de Literatura de 1950: “Hoy quiero destacar la afortunada coincidencia entre el pensamiento y el activismo de Russell, García Robles y Fulbright”, quienes en diferentes momentos de la historia se opusieron abiertamente a la fabricación, posesión y uso de armas nucleares en todo el mundo.

“Quiero recordarlos como esa clase de seres humanos que han creído firme y activamente que es posible levantar un progreso continuo en felicidad, en conocimiento y en sabiduría, que los triunfos del futuro pueden superar inconmensurablemente a los triunfos del pasado; quiero traerlos al presente como hombres que abrieron el camino hacia un nuevo paraíso, quiero recordar esa larga y ejemplar trayectoria que fue su vida personal y profesional, en la cual sentaron las bases del programa de becas que ha beneficiado a miles de mexicanos y estadounidenses.”

Alberto Javier Olvera Rivera, ex becario del Programa Fulbright, contó que en 1989 fue seleccionado para recibir una beca en la modalidad orientada a apoyar los estudios de posgrado de jóvenes profesores de América Latina.

“Bajo este esquema tuve la oportunidad de realizar mi sueño, entre 1989 y 1993 estudié la Maestría y el Doctorado en Sociología, después de que en la licenciatura tuve que estudiar Economía a falta de una Facultad de Sociología en Xalapa.”

Esta experiencia, afirmó, cambió su vida; el realizar estudios de posgrado en la Graduate Faculty of Social and Political Science, New School for Social Research, Nueva York, una escuela extraordinaria y progresista que recoge lo mejor de la tradición crítica del pensamiento filosófico y político universal.

“Fue el momento más importante de mi vida académica, estudié con grandes profesores, pero más importante aún que el aprendizaje formal fue mi descubrimiento de América Latina en Nueva York.”

Aconsejó a los becarios aprovechar el conocimiento que les brinda el gobierno y sociedad norteamericana, así como apropiarse de él, traerlo a sus países de origen, reelaborarlo y adecuarlo a las necesidades nacionales.

“Vivimos en un país que necesita urgentemente la reconstrucción de sus bases morales, sociales y políticas, y a este fin primordial debe ayudar el intercambio que el Programa Fulbright promueve y apoya.”

El evento concluyó con la interpretación al piano de la Sonata número 26 Opus 81 de Beethoven (los adioses), interpretada por Isabel Ladrón de Guevara, ex becaria del Programa Fulbright.

“Esta sonata la aprendí en mi estancia en Indiana, la dedico a todos los ex becarios que salimos de nuestras casas con el apoyo familiar y de nuestra Universidad, acompañado del Programa Fulbright.”